adsense

Mostrando entradas con la etiqueta Hijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hijos. Mostrar todas las entradas

Es lo mas bello

Padre

SI TIENES UN HIJO VARÓN ..!!!


Si tienes un hijo varón, ve tejiendole unas alas con hilos rojos de admiración, cosidas con agujas de dignidad y plumas de ángeles en libertad y en su mochila, el día que parta, coloca el latido de tu corazón y varitas de hogar para comenzar su propio nido, para que encuentre el amor de una mujer y lo dignifique con tu ejemplo.

Porque los hijos varones, no siempre regresan, se les ha sido dada la semilla y han de cuidar que crezca sana, por eso si tienes un hijo varón, dale principios, sentido de responsabilidad y aprecio por su nombre, porque son los varones los que resguardan el corazón de las mujeres y quienes no deben perder nunca su admiración.

Si tienes un hijo varón, sabrás que hay que amarlos en la misma medida que los vas soltando, sabrás lo que duele y lo mucho que te enseñan, si tienes un hijo varón has tenido la gran oportunidad de enseñarle de primera mano el motivo de la confianza de las mujeres, la fortaleza que les aportan y el inmenso amor que les inspiran.

Si tienes un hijo varón, sabrás que a ellos se les ama en la misma medida que se les empuja a volar, con orgullo y con confianza, con aprecio y admiración por su temperamento y con la satisfacción que provoca su apuesta por el futuro, porque los hijos varones se guían por la fuerza del espíritu y amarán fuertemente en libertad, como tú encontraste el tuyo.

Cerca o lejos, si tienes un hijo varón, has ayudado a construir el mundo que necesitamos todas las mujeres, de respeto, de esperanza, de valor y de dignidad de género.

Por Lucia Toranzo Noriega


Consejos para mi hij@... cásate con la persona correcta



HIJO/ HIJA 

• Cásate con la persona correcta. De esta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria.

• Observa el amanecer por lo menos una vez al año.

• Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.

• Ten un buen equipo de música.

• Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.

• Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.

• Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.

• Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

• Maneja coches que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.

• Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

• No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.

• Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche. Dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza.

• Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.

• Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.

• Haz lo que creas que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.

• Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.

• Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.

• Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.

• Recuerda el viejo proverbio: sin deudas, no hay peligros ni problemas.

• No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.

•Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.

• Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.

• Confía en la gente, pero cierra tu coche con llave.

• Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'.

• No confundas confort con felicidad.

• Nunca confundas riqueza con éxito.

• No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.

• No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.

• Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.

• Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.

• Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.

• No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.

• No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

• Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.

• Escucha el doble de lo que hablas (por eso tenemos dos oídos y una sola boca).

• Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.

• Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.

• Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.

• Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.

• Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.

• La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo, sino es aquella que disfruta de cada instante de su vida.

fuente: linkis

lo más difícil y lo más hermoso


Cuando salimos de parir a nuestra hija era tal la felicidad que queríamos decirle a cada persona que nos cruzábamos “tené un hijo”. Le contamos con detalles a familiares y amigos cada segundo del trabajo de parto, las partes graciosas, las partes emocionantes, los miedos, el momento en que un ser humano sale de adentro de otro ser humano, todo.

Semanas después la adrenalina y la emoción desbocada habían sido consumidas por el cansancio, los nervios y los dolores. Porque sí, duelen los puntos de la episiotomía, duelen los pechos tan primerizos, duele la espalda de cargar al bebé y duele el sueño o la falta de él, mucho, muchísimo.

Y entonces empezamos a alertar a todos “tengan hijos, pero estén muy seguros porque esto es bravo”. Hay cólicos, hay llantos incomprensibles, hay queja, hay obsesiones y muchos miedos. Hay una revolución en la casa, en las familias, en la pareja. Explotan pañales de los cajones, salen juguetes de los rincones, hay mucha gente que viene, la mayoría pretende que los atiendan, pretenden no ver que esas marcas negras debajo de los ojos son tremendas ojeras y no una nueva forma de maquillaje, y también están los que ayudan, los menos.

Y pasa el tiempo y viene algo peor, la inseguridad y la culpa: ¿lo estoy haciendo bien?, ¿como se sentirá cuando me voy a trabajar?, ¿si le dejo de dar la teta cada dos horas se me va la leche?, ¿si salgo con amigas, quizás me tomo una cerveza y la dejo con el padre, me odiará?, y también hay momentos en que fantaseas que tenés un rato para vos, que tu cabeza esta vacía y no llena del bebé.

Claro toda esa culpa la tenés que descargar y se la empezás a echar al papá y discutís mucho porque vos sentís que hacés todo, que no tenés tiempo para nada, intercambian criterios y formas de hacer, estás cansada, tenés ganas de estar sola y más culpa por tener ganas de estar sola. Y así en espiral.
Entonces le empezás a decir a la gente “viajá, salí de fiestas, descansá, disfrutá y después pensá en tener un hijo”.

Pero un día te levantás y hay unos ojos que te miran como nunca antes, con tanto amor, y después sonríe cuando le hablas, y luego ríe a carcajadas, más tarde te nombra “mmm ma mamma, ppppa papapa”, y después estira sus brazos para que la cargues, y ves como se enamora del mismo hombre que vos: su papá y te sigue viendo como lo único importante para su mundo incipiente, y después quién sabe que maravillas pasarán.

Y sos tan feliz, sos tan especial, sos tan necesaria.
Y te das cuenta que todo es tan extremo, tan montaña rusa, pero nunca volverías el tiempo atrás y entonces de nuevo a cada persona que te cruzás le decís...


“tené un hijo, es lo más difícil y lo más hermoso que te va a pasar”

Hija Mía…!! (comparta )




Nada vale más en este andar pasajero que el amor hija mía, satúrate de él en cada paso que camines, y tu espíritu será recompensado. No desdeñes nunca a nadie, aprende a escuchar y comprender a los demás, pero guarda en silencio el secreto de quien te lo otorga, y quédate para ti esa lección de vida.

No permitas que nada turbe tu camino, manéjate de forma transparente y clara, si por error cayeras en alguna falta, se humilde, benevolente y justa contigo misma, para que puedas levantarte y elevar de nuevo el vuelo a tu destino.

Busca sabiduría en tu paso por la vida, ella la encontrarás en los ecos de los ancianos, nadie mejor que ellos, habrán de otorgarte ese precioso legado.

Aprende que la justicia jamás será cosa tuya, no podrás tomarla de tus manos, ella ha de venir a ti por tus acciones, ella ha de llegar cuando estés consciente de que tus actos no hieren a nadie.

Si te sientes en algún momento agredida, demuéstrate que sabes dar misericordia, que eres capaz de descifrar que no todos comulgan tu pensamiento, y que ello no te hace ni mejor, ni peor que los demás.
Aprende a dar sin mesura, pero no comprometas lo que no posees, no permitas nunca, que la mentira desequilibre tus ideas.

Vive la libertad como un despliegue, de que eres capaz de alcanzar todo lo que te propongas, más no hagas mal uso de ella, porque podrías deslumbrarte con un mundo, que sea sórdido, vil y oscuro.
No olvides, que todo aquello que deseamos, requiere paciencia, concentración y esfuerzo, para ello, no busques nunca el camino más fácil, Sino el correcto. 

Enorgullecerte de tus logros, más no permitas que la soberbia, te haga olvidar que vale más una sonrisa.
Piensa que mamá está y estará siempre contigo, que su misión más importante es ver florecida en ti, a una persona de bien, que deje marcadas sus huellas en el sendero, para que quizá sirva de guía de quienes no encuentren un camino.


Publicada por:  Ricardo vargas

Lo que una madre hace por sus hijos..!!!


Apenas tenía a 17 años y no contaba con el apoyo de nadie, ya era madre de un niño pequeño y llevaba otro en el vientre. 

Perdió a su madre, ella no sabía oficio alguno, y ¿quién la iba a emplear con un niño pequeño y otro en el vientre? Qué difícil es conseguir el pan cuando se es joven y desamparada. Su niño le pedía comida y ella se desgarraba en su dolor.

Aquella tarde con su gran barriga fue a la iglesia, la enorme panza le hizo difícil hincarse pero una vez de rodillas, lloró con profunda tristeza, luego miró el cristo crucificado y le dijo, pensando en el hambre de su niño, y en su propia hambre:

"Padre, yo no quisiera, pero en cuanto este niño nazca ya decidí lo que haré, mientras tanto pediré limosna si es necesario".

Y en verdad, hubo días que no tuvo que hacer, otros en cambio lavaba ropa ajena, limpiaba los vidrios de los carros, cualquier cosa y cuando su niña nació, una esquina oscura fue el testigo fiel de una más que se dedicó al más antiguo de los oficios. Al principio fue difícil, pero sus hijos necesitaban muchas cosas.

Y así, con mucha humildad pero mucho amor, les dio siempre lo necesario, aún a costa de su propio sacrificio.

Los años pasaron y cuando sus hijos crecieron, ella orgullosa de verlos ya casi profesionales, pensó en que había llegado el tiempo de descansar. Aún era joven, pero la vida que llevaba la había envejecido y estaba enferma de tanto sufrir. Pero un día, una mala lengua, de esas que no sienten vergüenza de clavar en los demás el dolor de sus puñales malintencionados, le contó un día a su hija el pasado de su madre. Esa noche, cuando volvía cansada a casa y las gruesas gotas de una tormenta caían en los techos de las casitas del barrio, la primera mirada que encontró al entrar fue la de su hija, quien al verla le dijo:

"¡Vete no quiero verte, hoy supe que eres una prostituta, vete porque no eres digna del amor de tus hijos, me das asco!"

Ella no supo que responder, sabía que un día lo sabrían, siempre lo temió y siempre pensó que la reacción de ellos no sería agradable. Pero darles asco, eso no, esa palabra fue un puñal que certero se clavó en su alma y corrió, corrió bajo la lluvia que parecía compartir con ella su dolor derramando en su rostro, un copioso llanto.

Cuando empezó a amanecer, ella lloraba aún sentada en la cuneta, varias cuadras lejos de su casa. De pronto, una cálida sábana le cubrió la espalda y al volver, vio al mayor de sus hijos:

"Madre, toda la noche te he buscado, ven, volvamos a casa"

"No -le dijo- tu hermana me desprecia, no sé si tú ya lo sepas"

-"¿Saber qué? Yo sólo sé que te quiero mucho, nada que venga de ti me avergüenza. Tú no eres más que una mujer valiente que se enfrentó a la vida como pudo para dar de comer a sus hijos".

Esa mañana los hermanos pelearon como nunca, ante la angustiada mirada de su madre:

"¡Que se vaya! ¿No ves que es una cualquiera?, ¿No quiero que nuestros amigos sepan lo que ella es y ya poco me falta para ser una profesional".

"Pues vete con tus amigos que yo me quedaré a cuidarla. Yo no me he olvidado de las veces que se sacó el pan de la boca para dárnoslo y de las noches que veló junto a nuestra cama cuando estábamos enfermos. Tú y yo no tuvimos padre porque nos abandonó, pero en cambio tuvimos una madre que todo nos lo dio, ¿o es que alguna vez te faltó algo? Yo sólo sé, que lo que soy se lo debo a ella. Si tú la desprecias, pues vete que yo la amaré por los dos".

Y así fue.

Los días y las noches de un largo año pasaron y aquella muchacha que con ímpetu de conquistador salió de su casa segura de sí misma, nunca se graduó, pero en cambio encontró el amor. El amor traidor de un hombre que después de burlarse de ella aprovechándose de su inexperiencia, la abandonó como un día otro cobarde abandonara a su madre dejándola con un hijo en el vientre, sola como aquella a la que tan duramente había criticado, con hambre también y peor aún, porque el remordimiento de la crueldad con su madre la atormentaba tanto, que había envejecido rápidamente. Por hambre y por remordimiento volvió al hogar.

Entró a la casa de la que aún conservaba las llaves, su hermano sentado en el comedor la miró fijamente, pero no había en su mirada reproches sino amor.

"Vengo a pedirles perdón a ti y a mi madre, a quien tanto hice sufrir.

El hermano bajó la mirada un momento y luego le dijo:

"Ven, sígueme"

La joven lo siguió varias calles hasta llegar a un cementerio, y ahí entre las primeras tumbas de la entrada, blanca se erguía la tumba de su madre.

¡Nooo! -Gritó espantosamente porque se le desgarró el alma- y llorando se echó sobre la tumba, besó la tierra y arañando el cemento pedía perdón. ¿Por qué?, se preguntaba, ¿Por qué no pude ver a mi madrecita por última vez?, ¿por qué no pude pedirle perdón de rodillas, besar su frente, velar su cuerpo? ¿Por qué te fuiste madrecita sin yo decirte mi último adiós? Allí postrada sobre la tumba de su madre lloró el llanto más amargo de su vida.

El hermano, que a pesar del dolor conservaba la calma, le dijo:

¿Sabes? hasta en el último momento te llamó, aquella noche de lluvia le hizo daño, le dio pulmonía. Pero no llores, ella nos ha perdonado a los dos, yo también fui culpable por no perdonarte, no te busqué aunque ella me lo suplicó muchas veces, y la dejé consumirse de tristeza. Pero aún en su lecho de muerte, ella te bendijo, y me pidió que si volvías te recibiera con los brazos abiertos, como ella lo hubiera hecho, y que de ahí en adelante fuéramos unidos y nos amáramos como siempre nos enseñó.

Los hermanos se retiraron lentamente y no pudieron escuchar que en la brisa suave que acariciaba sus frentes su madre les bendijo por última vez.

La madre no es buena ni mala: es madre. No nos toca a nosotros como hijos juzgar sus actos, porque es la propia vida la que con profundas heridas nos cobra el dolor que le hayamos causado. No olvidemos que después de Dios, sólo tenemos el amor de nuestra madre.

Si aún conservas a tu madre, venérala como un ángel y si ella te lastima perdónala, pero jamás la señales, jamás la ofendas, jamás la desprecies, ni te avergüences, porque el llanto de remordimiento que lloraras cuando no la tengas, ese es en verdad el llanto más amargo.



Autor: Gloria de la Cruz 

Yo amo mucho a mi Mamá!!!!



El otro día me preguntaba un amiguito que quien era mi mamá?

Yo le respondí lo siguiente:

Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupón, un pañal de emergencia y un juguete por si acaso.

Mamá es ese cohete tan rápido que va por toda la casa limpiando y que está en todas partes al mismo tiempo.

Mamá es esa malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cesto de basura con el pie.

Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso y que hace maravillas con el gasto diario.

Mamá es esa forzuda capaz de tomar en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra el carro lleno de compras.

Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me caiga por las escaleras.

Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia y con un tierno beso.
Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, ira a la estética.

Mamá es esa compositora que se inventa las canciones más divertidas que me hacen reír, bailar y transportarme a lugares fantásticos.

Mamá es esa chef que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos cositas que quedaban en el refri, porque se le olvidó comprar o ya no alcanzo el gasto, aunque se quede ella sin cena.

Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta y lo que tiene que hacer.

Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace años atras, para que yo vaya bien guapo a la escuela o a las fiestas.

Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito para que yo quede dormido con una gran sonrisa.

Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupón o darme el biberón, todo a oscuras y sin despertarse.

Y eso no es todo, además esta las 24 horas del día pendiente de cada una de mis tristezas y alegrías, siempre esta a mi lado en cualquier situación, sea alegre o triste, es mi confidente, mi heroína.

Mamá es esa profesionista de tiempo completo, sin sueldo en casa, que aunque a veces se desespera conmigo y no me entiende, trata de que yo me encuentre bien en cualquier momento, aunque ella se caiga de sueño y de cansancio del ajetreo diario.

Mamá es quien no pierde detalle de cada instante de mi vida y para quien soy su vida entera.

Quieres conocerla?

Es aquélla, la más bonita, la que sonríe, la del brillo en la mirada...


Yo amo mucho a mi Mamá!!!!

Autor: desconocido 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...